22 de mayo de 2011
No quiero
20 de mayo de 2011
1 de mayo de 2011
Si de preferencias hablamos...
...prefiero que me llamen loca por elegir a una flor para sonreírle, antes que a un ser humano destructor, posible dictador, supuesto creador, Dios, o quien se cree dueño de una pequeña o gran porción de lo que le dio vida y un lugar donde correr. Prefiero sonreírle a una bellísima flor en crecimiento que a una persona que está jugando con el mundo en su mano, y que sabiéndolo, no pretende hacer nada para cambiar eso, y sí para cambiar el mundo de acuerdo a sus "necesidades".
29 de abril de 2011
Flor





17 de abril de 2011
Estrellas
Es como si todas intentaran advertirme algo. Que no pise ese pato, que no arranque esa flor, que no patee esa piedra, porque si están ahí es porque ella así lo quiso. Y se divierten, las ves reír; titilan y bailan, todas con diferentes compases, pero al mismo tiempo. Y bailan y te opacan con su inconmensurable brillo. Porque ríen; ríen y son felices, como la luna, su fiel compañera que rueda, gira y ríe; como el sol, una masa superior en tamaño a todas ellas, pero no en importancia. Y a pesar de que intentan imitarlo, aun sabiendo que jamás van a lograr tener todo su brillo, siguen bailando, como el sol, que rueda, gira, brilla, ríe y es feliz;
como la luna,
como las estrellas,
como el cielo,
como ella, la naturaleza;
como vos,
como yo;
ahora,
nunca
o siempre,
pero eternamente felices.
-Laura Suárez- (12/04/11)
14 de abril de 2011
Desde aquí

11 de abril de 2011

2 de abril de 2011
2 de abril
"Rockeros bonitos, educaditos,
con grandes gastos, educaditos;
emboquen el tiro libre,
que los buenos volvieron y están rodando cine de terror"
-Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota-
"Fué en abril que empezó a engordarse tu resignación,
sin saber ni perder ni ganar, tu bandera te empezó a traicionar.
Circo y pan, como siempre, fue (es) acá.
Nos prendimos a jugar un mundial
y después nadie supo saltar por los sueños que se hundieron allá.
No... y no volvieron más
No... y no volvieron más
(Hay que saltar, hay que saltar, el que no salta es militar.)
Fue el alcohol de una bota formal el que quiso ver mi sueños quebrar.
Nuestra cruz no se quiso acordar de los huecos de la lista oficial.
Fué en abril que empezó a engordarse tu resignación,
sin saber ni perder ni ganar, tu bandera te violvió a traicionar."
-Callejeros-
"Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia."
-Mahatma Gandhi-
Hoy, 2 de abril de 2011 se cumplen 29 años de una guerra que si bien nos dio fuerzas para seguir luchando contra la opresión de los ingleses, nos dejó poco, como todas. En cada una de estas fechas mi opinión de que las guerras sólo siembran más odio, rencor y violencia en los hombres que forman parte de ella se refuerza. Sólo puedo decir que "no hay camino hacia la paz, la paz es el camino", como dijo Gandhi; que las guerras en todas sus formas para nada sirven, y que el hecho de que tengan que existir debe reemplazarse por voluntad y amor de los unos a los otros; por colores, por alegría, por unión para que todos los que ahora estamos en la tierra podamos tener un presente mejor, y los que vendrán un futuro mejor. Pero para algo positivo, algo que nos dé frutos y no muertes; algo que todos sepamos que estamos haciendo para cambiar lo malo del mundo, y no que tengan que obligarnos a ponernos un casco, unas botas rígidas y un arma colgada del hombro a jóvenes que no estamos eligiendo defender eso.
Oposición
Sí-No
Negro-Blanco
Amarillo-Violeta
Azul-Naranja
Rojo-Verde
Bueno-Malo
Ángel-Diablo
Oscuro-Claro
Amor-Indiferencia
Paz-Guerra
Idiotez-Inteligencia
Cielo-Tierra
Agua-Fuego
Tristeza-Alegría
Placer-Dolor
Sueño-Desvelo
Quilombo-Armonía
Mentira-Verdad
Mentira-Amor
Ganar-Perder
Agarrar-Soltar
Acercarse-Alejarse
Comprar-Vender
Pedir-Ofrecer
Principio-Fin
Curiosidad-Conformismo
Esperanza-Desesperanza
Odio-Cariño
Luz-Oscuridad
Calor-Frío
Día-Noche
Esclavitud-Libertad
Orgullo-Humildad
Dulce-Amargo
Izquierda-Derecha
Afuera-Adentro
Entrar-Salir
Con-Sin
Hombre-Mujer
Sexo-Frigidez
Sensualidad-Maldonado
Maleabilidad-Rigidez
Fealdad-Belleza
Artificial-Natural
Rock-Pop
Olvido-Recuerdo
Marihuana-“Mi mamá”
Miedo-Seguridad
Normalidad-Carito
Normalidad-Cacundo
Orden-Lauri
Desorden-Juja
Limpieza-Pancho Retro
Sonrisa-Lágrima
Risa-Llanto
Sentado-Parado
Erecto-Flácido
Locura-Cordura
Rareza-Normalidad
Liso-Rugoso
Curvo-Recto
Sabroso-Insípido
Brillo-Opacidad
Divertido-Aburrido
Pito-Concha
Niño-Anciano
Comunismo-Capitalismo
Adolf Hitler-Ernesto Guevara de
Adolf Hitler-Mahatma Gandhi
Adolf Hitler-Lau
Suelto-Atado
Mucho-Poco
Más-Menos
Multiplicación-División
Suma-Resta
Cómodo-Molesto
Pobreza-Riqueza
Suave-Áspero
Juego-Estudio
Responsable-Irresponsable
Color-Tristeza
Activo-Lauri
Enfermo-Saludable
Basura-Útilidad
Silencio-Ruido
Cerrado-Abierto
Tire-Empuje
Corte-Continuidad
Rapidez-Lentitud
Poder de síntesis-Gasques
The Beatles-The Rolling Stone
David Jon Gilmour-Roger Waters
Naturaleza-GEI (Gases de Efecto Invernadero)
Verano-Invierno
Otoño-Primavera
Homosexual-Heterosexual
Sinónimo-Antónimo
Igual-Desigual
Subir-Bajar
Peinado-Despeinado
Lleno-Vacío
Nada-Todo
Nadie-Todos
Nadie-Alguien
Fino-Grueso
Fresco-Seco
Artesanal-Industrial
Pegajoso-Resbaloso
Chico-Grande
Simple-Complejo
Alto-Bajo
Desnudo-Vestido
Shing-Shang
Revolución-Represión
Zurdo-facho
Vos-Yo
Porque aun siendo opuestos, se atraen, se complementan y se necesitan para definirse, para compararse, para que el otro exista. Porque si el mal no existe, no existe el bien. Porque pueden definirse como ausencia o exceso de.
-Laura Suárez; con la coolaboración de Carolina Germinario, Juliana Delucchi, Facundo Beccali, Dante Lus Kuhn, Dana Mucci y Panch-
28 de marzo de 2011
Vuelta a la realidad
Lo quise, más que a nada en el mundo cuando me recordó lo libre que era, cuando sacó de su bolsillo un pincel para llenar de colores las paredes de mi corazón, cuando me explicó que reírse de uno mismo era el mejor comienzo para aceptar nuestros ridículos. Pero lo quise todavía más cuando vi a mi debilidad quebrarse frente a sus ojos (esos que al cerrarse ven manchas cual bacterias en su panorama) color verde árbol; sí, verde árbol, como aquel que me regaló en un cartón redondo, al igual que su tranquilidad, su paz, su serenidad y esas ganas de aprender a vivir de esa manera diferente pero a la vez sublime, esa que te llena el espíritu.
No sólo pareció, sino que todo fue sumamente perfecto; desde su sonrisa hasta los granos de arena quebrándose en las muelas; desde sus ojos hasta lo más profundo de su ser, porque en él pude sentir el placer del amor sincero, sin cumplidos. Me pregunté: ¿es posible enamorarse de manera tan fehaciente y conmovida, con ese gusto a larga espera, ansiedad, libertad y alegría que dejó en mi piel? Me respondí: todo es posible si se tiene la voluntad de hacerlo, y es la que me sobra para aprender a querer a ese ser tan puro y arrasador.
No necesité más alimento que una taza de infusión, porque tenía demasiada luz delante de mis ojos. Pero si necesité sonrisas cada vez que recordaba que detestaba las despedidas, para tener presente que su regreso sería real, que en un tiempo indefinido me encontraría aún sosegada por su esplendor, disfrutando de los placeres de la vida que me enseñó a vivir en tan solo un día.
Y encontré la razón de mi falta de concentración en sus dedos, que alguna vez supieron escribir que hay razones de una fuerza superior que se interponen a nuestras responsabilidades cotidianas, razones del alma que merecen un papel protagonista, un oído comprensivo y la liviandad de su goce.
Al grito de “¡bondi!” comencé a añorar la suave dulzura de sus besos, me sentí un niño aguardando por esa adultez que sabe que tardará en venir, pero que aun así vale la pena esperar. Y así fue como su tibio aroma se disipó en el aire pero no se fue de mis pulmones; como algo maravilloso que es certero recordar, como la perfección del vuelo de un colibrí, o el mar chocando sobre sí mismo, observándolo desde un médano que permite llenarse los ojos con todo su horizonte (que a veces parece montañoso) con el cielo arriba luciendo una nube solitaria con dirección indefinida, y un dulce charango regocijando nuestros cuatro oídos.
Desprendí sus caderas de las mías, mis sandalias de sus pies descalzos sobre el cemento todavía caliente por los destellos del sol de aquella tarde, mis manos cargadas de esperanza de su gloriosa espalda, y mis labios… Mis labios finos de los suyos aún más finos; mi sabor a café de su gusto mentolado…
Disfracé mi alma de coraje y me fui, rumbo a la vida que jamás soñé tener, sin quien hacía realidad todos mis sueños momentáneos, pero con el calor de sus latidos, aquellos que acompañando los míos me hicieron sentir con el cielo en las manos, como una dulce ave bailando al ritmo del agua que corre, al igual que lo hicieron sus manos sobre mis mejillas.
Tomé lápiz y papel para tratar de describir la grandeza de su fuerza, de su energía, y sobretodo de su alma con todo lo que de ella guardé; pero sólo encontré en mi mente unos pocos borradores arrugados, palabras baratas que ni a los talones sabían llegarle.
22 de marzo de 2011
Desamistad

No encontré a tu lado la libertad que necesitaba para sentirme feliz. No encontré en tus manos el calor que precisaba para pasar el invierno. Pero sí, sí encontré en unos libros de tapa blanda un par de sonrisas que me ayudaron a volver a ver el sol brillar. Hallé en sus ojos más de lo que creí poder llegar a encontrar.
Será por la admiración que te tengo que logro entender que no soy más que una copia barata de lo que vos querés ser. O será por mi ingenuidad que creí ser tu complemento, tu gran aliado y hasta el cofre en el cual guardabas tus secretos. Pero en fin, de lo que estoy segura, es de que te olvidaste de mí; te olvidaste de lo que te confié, olvidaste compartir un poco de amor conmigo, porque siempre hubo alguien mejor a quien dárselo, pensando que lo necesitaba más por cumplir un papel victimario que no le correspondía.
Cada vez que te veo sonreír, recuerdo que no me dejaste que sea yo quien llene de colores tus mejillas. Y cuando miro atrás, sé entender que no fui quien falló por darte menos de lo que merecías, sino que no recibí nada a cambio, y por eso me cansé de dar. Sé que no tenés ni una minima idea de lo que me está causando verte feliz a su lado, alegrándome por ello, pero marcándome que ya no formo parte de tus personas más cercanas, que ya no voy a volver a escuchar tus problemas, y que jamás voy a volver a ayudarte a resolverlos.
Sos mi incógnita, una de las tantas, pero creo que la que más me preocupa. Ni siquiera una hoja en blanco, sos un manchón de tinta que cayó por haber cargado mucho la pluma. Entiendo que si no merezco tu confianza es porque vos tampoco merecés la mía, y me alegra saber que cuando me necesitaste te acompañé a cada momento. Pero pareciera que te hubieras olvidado de quienes te dieron esos empujones revitalizadores. No sólo lo digo por mí, sino porque he escuchado lo mismo de quienes te acompañaron en ese momento tan difícil, y creo que el error no está en quienes dejaste atrás, sino en que NOS dejaste atrás.
Pero, ¿para qué seguir hurgando en espacios vacíos? Si es claro que nada voy a encontrar (–No, eso es lo que decis en tus días de lluvia. Aunque nunca viene mal cuestionarse por qué es que falló esta relación, no vaya a ser cosa que me dé cuenta tarde de que no pagué mi cuota, y se me venza el plazo.)
Espero que encuentres un buen alimento en aquellos que hacés llamar tus amigos, y que cumplan con lo que deben como no supimos hacerlo nosotras. Sí, también te extraño… Y también me duele saber que se nos desataron los nudos que nos mantenían firmemente tomadas. Pero así es la vida, te quita, te quita, te quita, y quizás algo te da. (-No, ¿qué hacés diciendo eso? Es porque estás nostálgica, pero bien sabés que la vida no te da lo que querés, sino las herramientas para que puedas encontrar la mejor manera de estar bien, porque hay miles de razones que nos impulsan a levantarnos cada día de la cama.)
…Y yo que creía que el desamor podía ser más cruel que la desamistad.
21 de marzo de 2011
De baldosas y placas de cemento
Ir mirando, perspicaces. Eso necesitamos.
Caminando por la calle veo que me es imposible pisar una baldosa de lleno. Sí, seré una traumada de mierda, pero necesito pisar entre sus líneas. Cuando son más grandes, agrando los pasos, y cuando son más chicas, intento que coincidan con mi paso normal, a veces tambaleándome de un lado a otro de la vereda, quizás teniendo que chocar a quien viene de frente o quien camina a mi lado. Pero no me importa, porque yo quiero pisar entre ellas. ¡Me perturban tanto los suelos lisos de cemento! ¿Por qué debería yo pisar una sola placa? ¿Para sentir la inseguridad a flor de piel? ¿O me lo hacen a propósito? Digo, no creo ser la única enferma que demuestre en sus hechos cotidianos lo que aprendió de los errores de los demás, ni la única que necesite manifestar sus miedos, o que no los pueda ocultar.
Parecerá muy estúpido, pero es irritante tener que estar tan alerta. Ahora resulta que no puedo andar por la calle despreocupada porque se me acercan estas indecisiones. ¿Qué hago? ¿Finjo estar pisando firme sobre sólo una de ellas, tapándome los ojos, mirando al cielo o hacia delante, para no ver lo que estoy haciendo? ¿O miro las baldosas con ojos fervorosos y las desafío a tener más equilibrio que el que pueden proporcionarme?
Todo esto se debe a que aprendí con los pocos años que llevo sobre esta inmensa y admirable masa que solemos llamar Tierra, que para tener un terreno más firme, no hay que confiar nuestras ener
gías en una sola persona, porque si esa persona nos falla, estamos fritos, nuestro mundo, el que creíamos eterno, se hace pedazos; y esos pedazos, por más que se reconstruyan, nunca vuelven a hacer el entero, porque alguna pieza siempre queda debajo de la alfombra. Y no hay que pisar una sola baldosa, las juntas incluyen a dos, tres o hasta cuatro de ellas, de manera que si una quiere absorbernos, tenemos otros puntos de apoyo, y así hay menos posibilidades de caer. Aunque están, siempre están, pero en menor medida, para que podamos saltar y correr por lo menos.
Pero en verdad, vuelvo a lo mismo, me molestan las placas de cemento, al igual que las calles sin brea. ¿A quién se le ocurre una calle con líneas de brea tan separadas? ¿Y los edificios? ¿Quién los inventó? ¿Debo odiar a mi padre por estar de alguna manera apoyando ese tipo de construcciones siendo arquitecto o viviendo en uno de ellos? No sé si es para tanto, pero me perturban bastante. Porque pareciera que fuera a propósito, justo los vienen a poner en donde me tapan la luna. Y para verla deslumbrar, para verla rodar tengo que esquivarlos. Si me dijeras que esquivo árboles, todo bien, pero ¡¿edificios!? Como si tuvieran prioridad, ¿o acaso no entienden que ella llegó antes y tiene derecho de piso? Pero todo eso es el sistema en el que vivo y con el que convivo todos los días, lamentablemente. Debo andar esquivando las voluntades de las masas, al igual que las baldosas y las placas de cemento. Realmente me fastidia y perturba.

Y nunca falta alguna piedrita que nos complica la existencia posándose donde uno necesita poner el pie para no caer. Si las juntas siguen huyendo de mí, creo que debería empezar a ocuparme de caminar sin importante, sin ser presa de mis miedos y mis disconformidades con los arquitectos municipales; como si de verdad sintiera esa libertad en mis pies.
21 de diciembre de 2010
Eclipse lunar
Miré hacia el noroeste, luego de ver ese mar inmóvil y a la vez inquieto rebalsando de pequeñas luces que tratan de imitar al sol (creo que les dicen estrellas) y me quedé pasmada al lograr inmovilizar mi mirada en esa redondez infinita que te caracteriza, observando como el sitio sobre el que nací, vivo y viviré caminando te quitaba de a poco la luz que el sol, exactamente del otro lado, te estaba proporcionando sólo para que te viera. Me sentí un tanto culpable de interponerme en su bella historia de amor, en esa gratitud que comparten en ese inmenso manto, a veces azul y a veces celeste, que se presta para dejarlos ser ustedes mismos. Como si lo estuvieras engañando, porque viven corriéndose día y noche, tratando de alcanzarse, y cuando se encuentran, ocurren estas cosas que lo dejan a uno estupefacto. Así pues, continué observando… Creo que jamás encontraré las palabras exactas para que quien nunca te vio así, pueda entender aunque sea una mínima parte de lo que eso fue. Era extraordinario, algo de no creer. Vos más bella que nunca, con un color anaranjado en cuanto iba avanzando la sombra sobre vos. Y al girar mi cabeza, el cielo ya empezaba a aclararse. El tiempo pasaba rápidamente, tan fugaz como el movimiento de uno sobre otro, dejando una inolvidable imagen en mi memoria de ese pulcro momento. Lentamente ibas desapareciendo. Me negaba, pensaba que no quería dejarte ir, me sentía culpable por habitar este suelo que tan entrometido es. Pero comprendí que valía la pena verte asomándote para saludarnos hasta el último momento en que dejáramos que vos y el sol sigan amándose tan eternamente como siempre. Valía la pena porque te iba a extrañar, pero luego iba a verte, la noche siguiente, y sabía que eso sucedería. Repentinamente, dejé de ver esa enorme sonrisa colorada que dejabas debajo, comencé a observar un borde blanco uniforme que me hacía pensar que todavía estabas allí. Hasta que de pronto, eso también desapareció. Y quedó en mi corazón la culpa de tener bajo mis pies la tierra que quebranta su dulce amorío, pero la satisfacción de saber que saben perdonarse mejor que nadie, para, al día siguiente, continuar rodando sobre mí, persiguiéndose sucesivamente, para volverse a encontrar en un colchón que les dará las esperanzas de continuar haciendo el amor para enseñarnos a repetir ese acto sobre este mundo, y enseñarnos que no hay fronteras que separen amores de tamaña nobleza y descomunal esplendor.

All that you touch, all that you see,
all that you taste, all you feel;
all that you love, all that you hate,
all you distrust, all you save,
all that you give, all that you deal,
all that you buy, beg, borrow or steal;
all you create, all you destroy,
all that you do, all that you say;
all that you eat, everyone you meet;
all that you slight, everyone you fight;
all that is now, all that is gone,
all that's to come,
and everything under the sun is in tune,
but the sun is eclipsed by the moon ♥
28 de junio de 2010
Sería una pena
...y para encender esos ojos el pecado es el que más te ayuda.17 de junio de 2010
14 de junio de 2010
Creo

21 de mayo de 2010
Ilusión

20 de mayo de 2010
Al vacío
Todo parece estar queriendo cerrar una herida, lejos de abandonar, cerca de una despedida. No quiero más verte pasar, sólo me quiero sentar a esperar. Lo fueron a matar y lo dejaron con vida, sin sospechar que todavía respira. No quiero más verte pasar, sólo me quiero sentar a esperar que saltes al vacío y que no vuelvas nunca, y que toda tu vida te mate la culpa de haberme robado una parte del alma. Y es lo que a vos te hace falta, alejarte de acá. Vos querés enseñar, pero te faltan ideas. Vos sabés señalar, pero esperá a que te vean. No quiero más verte pasar, sólo me quiero sentar a esperar y rogar que saltes al vacío y que no vuelvas nunca, y que toda tu vida te mate la culpa de haberme robado una parte del alma, y es lo que a vos te hace falta. Que saltes al vacío y que no vuelvas nunca, y que toda tu vida te mate la culpa de haberme robado una parte del alma, y es lo que a vos te hace falta, alejarte de acá.-No te va a gustar-
16 de mayo de 2010
Un deseo
Fácil decirlo, pero cómo cuesta dar con ese instante para decirte qué tengo: Tengo una intriga que no descansa, tengo mucha curiosidad, y aunque el agua está bien clara no veo cómo saltar. Y ya sé que todo miedo esconde un deseo, y más, más y más lo creo cuando muy de cerca te tengo. Y en el silencio me pongo muy inquieta tratando algún movimiento, y tú así me miras sonriendo, entonces entiendo. 15 de mayo de 2010
Veneno

